Los Equipos de Potección Individual (EPIs) son aquellos dispositivos de USO INDIVIDUAL que protegen a la persona de un riesgo que amenaza su seguridad. Los EPIs contra riesgos de caídas en altura son equipos de protección de categoría 3, es decir, que previenen de riesgo de muerte o de grave amenaza para la salud.
Estos dispositivos o accesorios son aquéllos que sirven para mantener la unión de la persona a puntos estructurales de sujeción. Algunos ejemplos de este tipo de equipos son: arneses, sistemas anticaídas, dispositivos de amarre, descensores y equipos de rescate, etc.
Tal y como refleja la norma EN 365:2004, además de un adecuado mantenimiento previo a su empleo, es obligatorio realizar una revisión periódica de estos equipos al menos cada 12 meses. El propósito de estas revisiones es la detección a tiempo de posibles alteraciones de los equipos que puedan provocar un riesgo.
La revisión debe ser llevada a cabo por personal competente para ello, siguiendo estrictamente los procedimientos marcados por el fabricante para la realización de la misma.
Las fechas y resultados obtenidos de estas revisiones deben ser registrados y almacenados individualizadamente para cada equipo y deben disponer de una información concreta como: modelo, número de serie, fecha fabricación, etc.